La Junta otorga permisos especiales a los profesionales de la capital para que atiendan este verano la demanda de servicios en las fechas de las fiestas de los pueblos
Los taxistas de la capital podrán acudir este verano a recoger viajeros a los municipios del entorno sin temor a ser sancionados. Eso sí, solo lo podrán hacer en fechas muy concretas, coincidentes con las fiestas de estas localidades y con una autorización especial.
En aras a contribuir a una mayor seguridad vial, el servicio territorial de Fomento de la Junta de Castilla y León ha concedido autorizaciones, con carácter temporal y provisional, a los taxistas para que puedan prestar servicios fuera del ámbito del municipio para el que ostentan la correspondiente licencia. Estos permisos ‘excepcionales’ se concedieron a taxistas con licencia en los municipios del entorno de la capital para que pudieran recoger viajeros durante las fiestas de Segovia; y, de la misma forma, también han sido otorgados a los profesionales de la agrupación de Radio-Taxi de la capital, para que puedan responder a las llamadas de clientes que disfruten de las fiestas los pueblos y opten por regresar a la ciudad en un taxi en lugar de en el vehículo privado.
El año pasado ya se adoptó una medida excepcional de similares características, aunque a diferencia de entonces, que abarcó los meses de julio, agosto y septiembre, en esta oportunidad los permisos se limitan a las fiestas de los pueblos “donde sabemos que hay potencialmente una afluencia de personas, en su mayoría jóvenes, muy importante”, según explicó ayer el Jefe de Explotación e Inspección de Transportes del Servicio Territorial de Fomento en Segovia, Javier Jiménez Arribas.
La Ley regional de Transportes especifica que los taxistas no pueden recoger viajeros fuera del término municipal en el que disfrutan de licencia. Y así, por ejemplo, un taxi de la capital no puede atender una llamada y recoger un viajero en municipios donde existen licencias de taxi, como La Lastrilla, Palazuelos, La Granja-Valsaín, o Abades. “No hay suficientes licencias para atender la demanda de toda la gente que acude a las fiestas, hay que ser flexibles y aplicar el sentido común para evitar males mayores, hay que velar por la seguridad de los ciudadanos”, afirma Jiménez Arribas. El objetivo es que los jóvenes puedan prescindir del vehículo privado para acudir a las fiestas de los pueblos al saber que pueden disponer de un servicio de taxi, en número suficiente, para el regreso.
Los taxistas de Segovia, según ha podido saber este diario, han recibido ya varias advertencias de sanción por parte de la Guardia Civil por la recogida de viajeros fuera del ámbito de la capita, en municipios donde existían licencias de taxi. De hecho, un taxista fue denunciado por agentes de la Guardia Civil por recoger a un cliente en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael. El profesional se arriesga a una multa mínima de 1.000 euros.
Los profesionales de la capital sostienen que hay ayuntamientos del entorno que han concedido licencias de taxi sin que exista una rentabilidad para explotar el servicio. Algunos taxistas con licencia en municipios del alfoz persiguen, según la impresión de varios profesionales de la capital consultados por este diario, poder recoger viajeros en Segovia capital en todo momento. “Ellos quieren, sin hacer caso a la legalidad, acudir a Segovia (...) nosotros solemos ir a todos los sitios que nos piden, arriesgándonos a la sanción y ante una cierta pasividad de las autoridades municipales”, indicaron estas mismas fuentes.
Las licencias de taxi en los municipios del alfoz oscilan entre los 1.000 y los 6.000 euros —con derecho a traspaso; mientras que las últimas concedidas por el Ayuntamiento de Segovia se acercan a los 150.000 euros.
La posibilidad de crear un área de prestación conjunta, como el que funciona en Madrid con los municipios del entorno, se antoja imposible; dado que, por ley, los municipios del alfoz deberían sumar una población de, al menos, el 75% de la capital; con independencia de que la iniciativa tendría que partir del Ayuntamiento de Segovia. En una época donde la actividad del taxi en Segovia ha disminuido en los dos últimos años un 30%, la incorporación de las licencias de taxi de los municipios del alfoz a la capital supondría un evidente perjuicio para los 58 profesionales que operan en la ciudad.
El presidente de la agrupación gremial de taxistas de Segovia Radio-Taxi, Cesáreo Arranz, sostiene que el conflicto territorial no tiene solución. “Solo queremos que se cumpla la ley a rajatabla, no se puede dar licencia de taxi donde no hay rentabilidad, porque eso empuja al pirateo”, añade.
Arranz lo tiene claro. “Igual que no podemos ir [los taxistas de la capital] a ningún lado, que no vengan a recoger a Segovia”, afirma. El presidente de los taxistas mantiene que los profesionales de la ciudad no se sienten especialmente vigilados, aunque sí admite que la Guardia Civil ha parado a algún taxista en La Granja y le ha advertido con la posibilidad de imponer una sanción. “A nosotros sí que nos paran, de hecho hay una denuncia de la Guardia Civil a un compañero, pero a la inversa, la Policía Local, no hace nada contra los que ‘piratean’ en Segovia”, dice.
Arranz apuesta, en todo caso, por la conciliación. A su juicio, los taxistas de la capital no quieren prestar servicio en pueblos donde exista licencia de taxi, aunque, por este mismo razonamiento, rechazan que aquellos acudan a Segovia a recoger viajeros. En todo caso, Arranz aboga por que Fomento facilite a los taxis de la capital que presten servicios en aquellos municipios donde no existen licencias. “La solución es sencilla, que cada uno trabaje en su pueblo o ciudad, y que se puedan recoger clientes en aquellos pueblos donde no haya servicio de taxi”, indica. El presidente de los taxistas puso como ejemplo la localidad de Torrecaballeros, donde en verano, se detecta un incremento de la demanda de taxi los fines de semana.
Pero para operar, por ejemplo, en Torrecaballeros, sin riesgo a sanción, los taxistas deberían requerir la autorización especial a Fomento que solo la concedería si cuenta con el visto bueno del ayuntamiento.
Por su parte, para Jiménez Arribas, el conflicto se produce porque no hay unión entre los taxistas de Segovia y los del alfoz. “Cada uno tiene sus intereses, y salvo autorizaciones especiales, deben cumplir la ley, no hay otra”, añade.
El Adelantado